26 jun. 2014

Psicología Positiva y el Mundial de Fútbol

Caminaba afanosamente pensando que me podía escapar. Sin embargo, estaba consciente que no había salida. Por donde quiera que enfilara mi mirada, que orientara mis oídos, que centrará mi atención en la vía contraria, estaba seguro, no  lograría evitarlo. Un balón, este año Brazuca me alcanzaría ineludiblemente.
Estoy seguro que lo narrado hasta este momento se asemejará, para unos a una larga y amarga pesadilla. Para otros será música para sus oídos.
Sea como sea, lo expresado es una realidad.
Desde el mismo inicio de la llamada “gran fiesta futbolística”, no queda un espacio libre de este deporte. No hay espacio público o privado donde no haya un televisor sintonizado en el mundial de fútbol. Desde un puesto de hamburguesas o perros calientes ambulante, hasta el restaurante más ostentoso, siguen de cerca cada partido de equipos cuya bandera, país, idioma, religión o ubicación geográfica fuera medianamente conocida.